Próxima exposición de la artista cubana Ileana Mulet en el casco histórico de la ciudad.

La reconocida artista plástica cubana Ileana Mulet incluirá más de una decena de pinturas al óleo, esculturas y poesías en su próxima muestra titulada “Murmullo que así trueno”, dicha muestra estará abierta al público desde el próximo 17 de mayo en la Casa de la Poesía del Centro Histórico de la ciudad.

La exposición de Ileana se presentará como una muestra colateral de la Oncena Bienal de La Habana, un evento que transforma en una inmensa galería el casco histórico de la Habana y el Festival Internacional de Poesía que también se llevará a cabo durante el mes de mayo en la otrora villa de San Cristóbal.

A través de su obra Ileana Mulet pretende prolongar en los espectadores ´´las sensaciones de libertad que se están perdiendo en el mundo, con sus más recientes propuestas abigarradas de mensajes explosivos, temores, derrotas en vaticinio y contradicciones entre las palabras estética – equilibrio de la composición, deslinde entre arte, valores artísticos”… Así, esta próxima exposición de Ileana Mulet sacará a la luz una realidad cotidiana divorciada de las ideas destructivas y sí de transformación íntima que contempla las vivencias de una ciudad que crece y se supera.

La autora también llegará esta vez con un concurso de poesía, en el cual podrán participar personas de todas las edades, profesionales o no; solo basta llevar a la muestra un aliento de vida e inspiración. La pintura de Ileana Mulet (Holguín, 1952) se caracteriza por un lenguaje espontáneo, expresionista y cargado del tema histórico de la ciudad colonial. Su peculiar paisajística lírica continúa renovando los cánones establecidos.

 

César Leal



Al pintor cubano César Leal (Sagua la Grande, Cuba, 17 de julio de 1948) la crítica nacional e internacional, a raíz de su participación entre 1965 y 1996 en casi cien exposiciones colectivas, abordó sobre la marcada potestad del artista sobre el dibujo y la figuración. Está considerado uno de los grandes pintores de la plástica cubana contemporánea.

Se gradúa de la Escuela Nacional de Arte Cubanacán, La Habana, en 1968. Luego estudia Periodismo en la Universidad de La Habana en 1978, aunque impartió clases de Artes Plásticas en varias academias de enseñanza artística del país, entre ellas la Academia “San Alejandro”.
Es miembro de la sección de Artes Plásticas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos (AIAP) –con sede en París, Francia-.
Entre 1986 y 1995, más de cincuenta instituciones –entre ellas el Museo de Bellas Artes de La Habana, Cuba- y coleccionistas privados han adquirido su obra.
Algunas de sus obras pueden apreciarse en el Instituto Superior Pedagógico de Sancti Spíritus, dos murales en la Escuela Superior del Partido “Ñico López” y en el Hospital “Hermanos Amejeiras”, ambos en La Habana.
El artista se encuentra inmerso en el proyecto “Martí en la plástica” junto a otros creadores reconocidos como Félix Beltrán, Saida Sariol y Eugenio Blanco.

Cosme Proenza


Dueño de un exquisito mundo onírico plasmado en sus lienzos, en los que sus personajes ataviados al estilo renacentista en ocasiones se pasean entre paisajes del trópico o evoca el erotismo, conforman la originalidad de Cosme Proenza (Holguín, Cuba, 5 de marzo de 1948). Dibujante, ilustrador, muralista; es miembro de la sección de Artes Plásticas de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y de la Asociación Internacional de Artistas Plásticos (AIAP). Su obra ha sido reconocida en varios certámenes nacionales e internacionales. Ha realizado 25 exposiciones personales y 50 exposiciones colectivas tanto fuera como dentro de la Isla. Entre sus obras más reconocidas popularmente se encuentra Cecilia Valdés.

Su formación como artista viene de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de Cubanacán en 1973, y luego se graduó de Máster en el Instituto de Bellas Artes de Kiev, Ucrania. Durante quince años ejerció la docencia de la enseñanza artística, tutor de varias tesis, además de conferencista en instituciones nacionales y extranjeras. Ha ejercido como jurado en numerosos eventos artísticos y ha realizado ilustraciones para libros y revistas tanto nacionales como extranjeras.
Entre sus premios más importantes se encuentran: Por la Cultura Nacional (1998); Hacha de la ciudad de Holguín; Medalla "Alejo Carpentier" (2002); Premio Lenin del Instituto Superior de Arte de Kiev, Ucrania, en 1983; Premio del Ministro de Cultura al conjunto de tres murales del hotel Sol del Atlántico, Holguín, Cuba, 1991 y Premio Especial del Instituto Cubano Contemporáneo, 1995.
Sus obras se encuentran en colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, Krasnodar, Rusia; Museo de la Ciudad, La Habana; Museo del Vaticano, Roma; Museo Nacional de Bellas Artes, La Habana y del Instituto Superior de Bellas Artes, Kiev Ucrania. Y en colecciones privadas en Nicaragua, Georgia, Costa Rica, Estados Unidos, Venezuela, Polonia, Ucrania, México, Austria, Francia, Panamá, Alemania, Puerto Rico, Rusia, Checoslovaquia, Laos, Vietnam, Italia, Perú, Bolivia, y España.

El ocaso del gran mogote, óleo sobre lienzo, Hanoi Martínez León


El paisaje para lo cubano, más que su marca de identidad, es su orgullo. Signado por el azul de mar y cielo, ocre de tierra sanguínea y verde de montes y campos en verano perpetuo. Congestiona la visualidad de un país que se defiende de la depredación moderna y resguarda como memoria afectiva su horizonte. No es la selva brava o el desierto abrasador; es más bien la suavidad de la llanura, el río transparente y lento, el lomerío de vegetación tranquila que dan una paleta múltiple y serena. Es por ello que dentro de las artes plásticas pintar la magia de su paisaje no sea un fenómeno nada extraño. El valor está en la diferencia.

Cuando hace 7 años conocí a Hanoi Martínez León y me encontré con su pintura estuve seguro entonces de que no era uno más dentro de la comunidad de pintores que abocaban el paisaje como forma de expresión. Es posible que llegara al concierto plástico con referencias sacadas de viejos catálogos importados de Rusia en la década de los 80, de una muy buena calidad de impresión y que algunos atesoran aún en sus bibliotecas. De todo lo visto escogió el paisaje muy bien representado en esa cultura y en la nuestra. Pintura suprema la Rusa pero nada que ver con Cuba y de ahí viene el valor de Hanoi Martínez, porque a la perfección de la academia Rusa, solo adivinada en imágenes , Hanoi tuvo que descubrir a golpe de trabajo la Luz de Cuba, que es y no es el trópico, que es y no es la insularidad, y buscar en su imaginario los retazos de realidad que ilustraría en un pedazo de lienzo.

Los pedazos recogidos en su imaginario, conformados como un rompecabezas y llevados al lienzo en una de las más difíciles técnicas con las que se trabaja la pintura crea este artista su propio vergel. Espátula en mano asalta Hanoi el rectángulo que recibe sin opción, pero sin quejas la ilustración, un pincel para marcar intenciones y llegar al detalle más intimo, con una meticulosidad que se extiende siempre en busca de la maestría. No hay pretensión falsa en este artista, solo deseos y curiosidad, por eso pudo llegar tan joven al lugar que a muchos les cuesta años de magisterio, al lugar donde se guarda la luz de Cuba. Alguien habló un día de trabajo a partir de fotografías y creo recordar la sonrisa irónica de Hanoi. Todo está en su dentro, luz, composición, texturas, ritmo, experiencias propias y metas. Nada existe en la naturaleza, o tal vez sí, ya a partir de Hanoi comienza a existir.

Es sobre todo naturaleza vegetal, ausente de vida animal, sin embargo no es su trabajo estático, la vida vibra en cada tono, se multiplica y se impone en el valor de la composición, es la imagen del lugar donde la pregunta presente en cada obra de arte aquí cae por su propio peso. Es este joven pintor meticuloso en extremo con su obra y su imagen por ello se exige más cada día. Sin concesión con lo banal o lo fácil. Siempre buscando dentro del equilibrio, la perfección. Logrando en cada trabajo crear un espacio de paz, tal vez el lugar que todos merecemos.

Es Hanoi sin dudas uno de los exponentes más sólidos del paisaje entre los jóvenes artistas que habitan la ciudad, es exponente habitual de las exposiciones colectivas y salones de paisajes que se celebran en la Habana , también se ha destacado como parte de los artistas que colaboran con proyectos comunitarios. Solo alguien con esa especial sensibilidad por la vida y por quienes lo rodean puede pintar el rostro de la paz de todos desde la suya propia.

Ciudad de la Habana, 18/03/08

Manuel Ávila González

José Bedia: Primer premio de la IV Bienal Internacional de Beijing.


José Bedia (La Habana, 1959), artista cubano de talla internacional, radicado en Miami, ha sido galardonado con el Primer Premio de la IV Bienal Internacional de Beijing en la categoría de pintura por su díptico: Seguido por la tormenta y El intrépido. La Bienal de Beijing, que abrió sus puertas por primera vez en el 2003, se ha convertido con el decursar de los años en uno de los eventos más importantes del arte contemporáneo a nivel mundial. Bedia es una de las figuras emblemáticas del arte contemporáneo y uno de los protagonistas del denominado Movimiento de Nuevo Arte Cubano que revolucionó la escena cultural de la isla durante los años 80 por su comentarios abiertos y desprejuiciados acerca de la realidad cubana. La personalísima obra de Bedia, inspirada en las denominadas culturas primitivas, se caracteriza por el alto nivel de síntesis y el gusto por la silueta negra portadora de fábulas de carácter sentencioso. Su propuesta, de alto sentido ético, significa una alternativa a la historia hegemónica de un Occidente agotado, proponiendo la reconciliación con nuestras raíces prístinas, allí donde el arte se reconcilia con la vida.